sábado, 15 de enero de 2011

-Salió del hotel temiendo ser seguido.

-Salió del hotel temiendo ser seguido.
-No tenía motivos para sentir lo que sentía, puesto que su única perseguidora posible dormía como un tronco en la cama que habían compartido durante horas.
-Se trataba de un sentimiento paranóico del que el hombre era plenamente consciente: estaba acostumbrado a sentir lo que sentía.
-Se metió en el taxi y pidió ir hasta el otro hotel, donde, presumía, lo estaba esperando la otra.
-La otra transformaría en la otra a la que acababa de dejar en la cama. Esa mujer haría que su paranoia se volatilizara con el aliento del primer beso.
-Mañana por la mañana ya vería a qué nuevo hotel se dirigía. Acompañado de ya se sabe qué sentimiento. Dejando desnuda, durmiendo, a la nueva ex mujer de su pasado reciente.
-A la mañana siguiente, salió del hotel temiendo ser seguida.
-No tenía motivos para sentir lo que sentía, puesto que su único perseguidor posible dormía como un tronco en la cama que habían compartido durante horas.
-Se trataba de un sentimiento paranóico del que la mujer era plenamente consciente: estaba acostumbrada a sentir lo que sentía.
-Se metió en el taxi y pidió ir hasta el otro hotel, donde, presumía, lo estaba esperando el otro.
-El otro transformaría en el otro al que acababa de dejar en la cama. Ese hombre haría que su paranoia se volatilizara con el aliento del primer beso.
-Mañana por la mañana ya vería a qué nuevo hotel se dirigía. Acompañada de ya se sabe qué sentimiento. Dejando desnudo, durmiendo, al nuevo ex hombre de su pasado reciente.
-Salió del hotel temiendo ser seguido.

17 comentarios:

  1. saludos
    bonita pagina te invito a ver la mia espero que te guste

    ResponderEliminar
  2. Historias paralelas:
    Salió del hotel temiendo ser seguido
    Salió del hotel temiendo ser seguida
    Un hombre, una mujer, el otro, la otra.
    Historias comunes de amores diarios....
    Besicos.

    ResponderEliminar
  3. Mañana, ojalá fuese mañana, decirlo así, sin más, sin tener que darle tiempo al tiempo. Decidir al menos si irse o quedarse.

    ResponderEliminar
  4. Qué paranoia.
    Seguro que coinciden en algún hotel.

    ResponderEliminar
  5. Pues si lo llego a saber, me quedo en el hotel y no salgo. A mi, que no me siga nadie.

    ResponderEliminar
  6. Nunca me había planteado la paronoia circular...

    Un abrazote, B.

    ResponderEliminar
  7. paranoia? puede que cruda realidad.
    Besos

    ResponderEliminar
  8. Al final todos somos otros... y estamos conectados por círculos concéntricos sin fin. ¿paranoia? Uh, no.

    ResponderEliminar
  9. ¿Invierno?, ¿verano?
    ¿Verano?, ¿invierno?

    ¿Sigues en el verano o ya has pasado al invierno?

    En cualquier caso, un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  10. cadena de contagios

    muy interesante. nada como la habitación de un hotel para tomar consciencia de que somos eslabones

    ResponderEliminar
  11. Todo el mundo creyéndose único mientras todo el mundo juega al mismo juego.

    ResponderEliminar
  12. Lo de la paranoia acaba superándose.
    Lo verdaderamente importante es poder contar siempre con la discreción de los taxistas y de los conserjes de hotel.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Quiero verla, de risa, pero Blogger no me deja. Gracias por tu visita.

    Las historias paralelas están llenas de curvas, Cabopá. Beso grande.

    Vete pero vuelve, Recuerdos.

    Seguro que ya han coincidido, pero se hicieron los longuis, Claudia.

    El ojo de Gran Hermano todo lo ve, Stultifer.

    Siempre hay una primera vez, Lena, que no suele ser la primera. Beso.

    Dejémoslo en cruda paranoia, Mercè. Besos.

    Somos otros y otras. Un poco de corrección política, por favor, Xibeliuss.

    Ya sabes, he vuelto. Abrazo grande, Jesús. Y un beso a tu noviecita.

    Coincido, Antero. Coincido anteramente. Abrazo.

    ¿Tú también, Esgarracolchas? Bueno, pues nos vemos por los pasillos, entonces.

    También conviene que la/el amante sea discreto/a, Jose. Abrazo grande.

    ResponderEliminar
  14. Encadenado, lo que da una idea muy acercada de la paranoia. ¡Nunca termina!

    Saludos, Blanco.

    ResponderEliminar
  15. Gracias, Marcia, por pasarte siempre. Un beso.

    ResponderEliminar
  16. También, por supuesto, o por interés, o por mantener su boca ocupada...

    Por cierto, nunca había comentado tus dibujos y quería decir que me suelen gustar mucho, especialmente el de esta entrada cuando lo he entendido viéndolo en pequeñito en el link de otra página.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  17. Gracias, Jose. Me gustaría ver algunos de tus dibujos, arquitecto. Abrazo.

    ResponderEliminar

Related Posts with Thumbnails