-En casa. Solo. Bobo. Aburrido. Ido. Desnudo. Peludo. En el pasado. Asado. Gordo. Torvo. Desganado. Malvado. Sudoroso. Pastoso. Maloliente. Hiriente. Haciendo un despreciable cadáver exquisito con partes arrancadas a pesadillas con mujeres. Así es como consigo sentirme el ídolo local.
-Te habrás quedado a gusto.
-...

Te habrás quedado a gusto! Breve, pero concentrado. Intenso, afilado y sensitivo a rabiar. Un post con tacto áspero, olor a ahumado y color 100% BLANCO. ¡Chapó!
ResponderSuprimirÍdolo total e icono de sí mismo...
ResponderSuprimirBesicos salados.
Puaj, date una ducha, anda.
ResponderSuprimirLo de local ¿a cuántos metros cuadrados se refiere?
ResponderSuprimirPedazo de cadaver exquisito!
ResponderSuprimirClaro que he leído a Polgar, es una maravilla de las maravillas.
ResponderSuprimirCómo me gusta verte por mi ventana amigo BLANCO
Creo que no le conviene quedarse en casa solo.
ResponderSuprimirApestas...a escritor.
ResponderSuprimirSalud
PERSONAL E INTERESANTE TEXTO. UN GUSTO VISITAR SU ESPACIO.
ResponderSuprimirUN ABRAZO
Lo bue si bre dos veces bue, Estimado. Menos las mesas y las sobremesas con amigos. Abrazo grande.
ResponderSuprimirHasta la sepultura, Cabopá. Salada.
Ah, sí, yo los viermes, tenga o no necesidad, me ducho, Aina.
¿Cuánto mide un baño chiquito, Baldanders? Abrazo.
Gracias, Xibelius, se despedaza lo que se puede.
Polgar es fantástico, Cabopá. Y en castellano sólo hay el librito que vi en tu ventana, y que tengo y releo con frecuencia.
Y a la casa tampoco que se quede, Claudia.
Tú sí que hueles mal, Esgarracolchas.
El gusto es mío, RELTIH. Un abrazo.
El gusto es nuestro y espero que el retrato no sea tuyo, que no sea un autorretrato, vaya...
ResponderSuprimir¡No! No. ¿No? No, no...
ResponderSuprimirGracias por pasarte siempre.