-¿Y qué es aquello?
-¿Aquello? ¿A qué te refieres?
-A eso. Todo eso.
-No sé. ¿El mar, te refieres al mar? Eso es el mar.
-No, te pregunto por aquello. Más allá del mar.
-¿El horizonte?
-Más allá.
-No sé a qué te refieres. ¿El cielo?
-Más allá, mucho más allá.
-El universo.
-No. Más.
-¿La nada?
-¿La nada?
-¿Preguntas por lo que está más allá, más, y más allá?
-La nada, sí. No sigas. La nada está bien. Me gusta que se llame la nada.
-La nada entonces, hijo.
-Volvamos siempre a esta playa, papá.
-Claro.
-Nada.
-...
-¿Podemos cambiarle el nombre a la gata?
-...
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